Cultura Febrero 15, 2016

Tiempos de Serenata segunda entrega

Chaqueño Palavecino y Juan Carlos Saravia en Serenata a Cafayate

En la segunda entrega del ciclo Tiempos de Serenata, orígenes, historia y presente, el Profesor de Historia, Literatura y Lengua Castellana, Carlos Nelson Vega, dijo que “importante es recordar cómo surgió y quienes fueron los inquietos que llegaron a hacer de este proyecto una realidad”.

“La Serenata es la fiesta del pueblo de Cafayate, es el generoso regalo de la familia Etchart, integrada, además, por románticos y soñadores, son los que hicieron realidad esta trascendencia para la comunidad cafayateña”, narró Vega, del libro Serenata, de Carola Briones.

“Una fiesta que comenzó en la calidez de un patio con malvones para convertirse, muy pronto, en un acontecimiento nacional y el nucleamiento de artistas de los pueblos vecinos que llegaban al escenario con sus coplas, sus versos, sus canciones”, continuó el Profesor.

“La Serenata no perseguía fines de lucro, sí se proponía lograr una superación artístico cultural, al mismo tiempo que presentar desde su escenario a los artistas salteños. Paralelamente se desarrolló una intensa actividad cultural, concursos de poemas sobre el tema de la fiesta, exposiciones plásticas, ediciones de cuadernos con trabajos premiados y un compacto con composiciones poético musicales en las que intervinieron consagrados poetas y músicos del país, siempre con temas relacionados con la Serenata”, concluyó Vega.

El Profesor Vega continuó con un texto literario relacionado con la Serenata a Cafayate, de la maestra y docente, Mirta Díaz, reconocida en 2008 por la ex presidente de la Nación, Cristina Elizabeth Fernández de Kirchner.

“Serenata, palabra mágica que encierra todo un misterio de la música y el canto, que dulcemente retorna de los más profundos sueños. Serenata a Cafayate, se agrega otra palabra, que es al pueblo que cantan con melodiosas guitarras”.

“Noches gauchas donde las coplas penetran en cada casa, como si un duende travieso trajera el son de las cajas, invitando a compartir tres noches de cacharpayas. Cantores de todas partes en la bodega despiertan y sobre un escenario con el nombre de un poeta convidan con el folklore donde lo nuestro se muestra”

“Ojalá quiera el señor que esta fiesta nunca muera, que siga pariendo hijos, que amen tanto a su tierra, aprendiendo a defender las raíces de su esencia y donde quiera que vayan, lleven alto su bandera”.

Luna vallista por Los Ceibales

De la Redacción de Diario Cafayate